Fachadas SATE en Santander y Cantabria

Las fachadas SATE utilizan un sistema de aislamiento por el exterior de la fachada y se utilizan para el aislamiento térmico de edificios, tanto para nuevas obras como en rehabilitaciones de edificios. En Rehabilitaciones Varillas, somos expertos en la realización de reformas de fachadas que utilizan el sistema SATE.

Para comprender este sistema de aislamiento, primero es necesario entender algunos términos específicos. Así podremos comprender a cabalidad las ventajas de usar este sistema de recubrimiento en la construcción y rehabilitación de fachadas.

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¿Qué es el SATE?

Son las siglas de Sistema de Aislamiento Térmico Exterior y, como su nombre lo indica, es un sistema aislante situado en la parte externa de la edificación. Este sistema tiene un gran impacto sobre la eficiencia energética del edificio.

Su origen data de los años 1950 y proviene de la necesidad de protección térmica frente a las bajas temperaturas en los países de Europa Central. Aún hoy, es considerado como uno de los mejores aislantes térmicos que se puede colocar en fachadas de edificios. 

En Rehabilitaciones Varillas tenemos más de 3 décadas trabajando en rehabilitaciones de fachadas de viviendas y edificios. Nuestra empresa mantiene el compromiso de brindar a sus clientes un servicio de altísima calidad, lo que les garantiza una rehabilitación óptima y eficiente de la fachada de su edificación.

Componentes del SATE

Los componentes del SATE pueden variar levemente, pero en líneas generales son: 

– Mortero Adhesivo.

– Panel aislante (poliestireno expandido, lana de roca, fibra de madera, corcho, etc.) 

– Armadura.

– Malla de fibra de vidrio.

– Capa de acabado.

Propiedades y ventajas

Las propiedades de este método de aislar edificaciones son muy variadas. Una de las principales es que ayuda a reducir la demanda energética del edificio, lo que se traduce en un menor consumo energético y una reducción de costes operativos. De igual manera, al regular la temperatura, mejora el confort térmico en el interior y reduce de manera significativa la necesidad del uso de aire acondicionado o calefacción.

En el caso de rehabilitación de exteriores, este tipo de aislamiento de fachadas por el exterior disminuye de forma considerable las molestias a los habitantes de la vivienda o a los inquilinos del edificio. A su vez, como se aplica en la parte exterior de la construcción, no se reduce el metraje interior y se aprovecha mejor el espacio interno de las edificaciones. 

Además, el SATE presenta un excelente nivel de impermeabilidad frente a la lluvia y reduce la posibilidad de que aparezcan condensaciones superficiales interiores. 

Proceso de colocación del SATE en Santander y Cantabria

Este sistema consta de tres elementos principales: Fijación del aislante al muro, anclaje mecánico y revestimiento. Pero aplicar este sistema en un edificio es una labor exigente que requiere tener en cuenta las características específicas de los edificios y de los materiales a utilizar, ya que la aplicación suele variar de uno a otro. 

Preparación del edificio

Antes de empezar con la instalación se debe identificar todos los posibles problemas e inconvenientes que estén presentes en la fachada. Hay que prestar especial atención a la estabilidad, cohesión, resistencia, y limpieza de la superficie donde se va a aplicar el sistema. 

Una vez limpia la superficie, hay que realizar un tratamiento previo para garantizar un soporte adecuado en el que luego se fijará el aislante. Se debe asegurar que la superficie esté nivelada, sin fisuras y libre de restos de pintura.

Soportes 

Para el SATE, los soportes pueden ser diferentes tipos: arcilla expandida. ladrillo cerámico, bloques de termoarcilla, hormigón, paredes de mortero, paneles prefabricados, etc. Esto hace indispensable analizar las necesidades específicas de la edificación. La elección del sistema debe realizarse en función de la superficie y el tipo de soporte. 

Colocación de perfiles de arranque

Antes de colocar las placas de aislamiento, se debe instalar los perfiles de inicio horizontalmente en el límite inferior de la zona a revestir. Esto posibilita la colocación uniforme de las placas y crea una zona de protección contra la humedad. Los soportes de arranque deben respetar un zócalo de al menos 15 mm.

Instalación de placas aislantes

Este procedimiento puede variar según el material que usemos como aislante. Algunas placas cuentan con un cordón perimetral y pellada solo en el centro del reverso, otras cuentan con el adhesivo por todo el reverso. Así, se procede a colocar las placas, estas se apoyan sobre el perfil de arranque, se ejerce un movimiento de vaivén para repartir uniformemente el adhesivo y se presiona con ayuda de la llana. 

Las placas aislantes se fijan al soporte base mediante adhesivo y fijación mecánica adicional que consta de tacos de plástico con cabeza circular.

Aplicación del mortero y la malla

Las placas se cubren con la primera capa de mortero que recibe el nombre de capa base, esta debe tener de 1 a 2 mm de espesor. Sobre esta capa se coloca la malla que debe penetrar mediante presión sobre la capa de mortero fresco. Es recomendable solapar los encuentros entre dos mallas un mínimo de 10 cm.

Cuando la primera capa esté seca, se debe aplicar otra capa de mortero que cubra completamente la malla. El espesor total de las 2 capas será aproximadamente de 4 o 5 mm. 

Cuando todo esté casi seco, se deberá pasar una esponja para dejar lisa la superficie y esperar 24 horas y se aplica una capa de imprimación que evita que el mortero absorba el acabado y crea una superficie adherente para el acabado final.