Rehabilitación de tejados de pizarra en Santander y Cantabria

En algunas ocasiones, los tejados de pizarra sufren por el paso del tiempo, ya sea por mala ejecución de su montaje, defectos en los materiales y por su mal (o nulo) mantenimiento. En Rehabilitaciones Varillas conocemos todas las patologías de los tejados de pizarra, lo que garantiza el éxito a la hora de realizar cualquier tipo de reparación. 

Estamos especializados en la reparación de este tipo de tejados y cubiertas en Santander y Cantabria. Realizamos grandes reparaciones, derrumbes parciales, cambio de piezas deterioradas, etc.

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Rehabilitaciones Varillas, es una empresa dinámica y activa. Llevamos más de 30 años siendo líderes en labores de rehabilitación y reformas de todo tipo de tejados. Además, contamos con los servicios de construcción en general, realizamos trabajos de fontanería, electricidad y carpintería, entre otros.

Tejados de pizarra en Santander y Cantabria

La instalación de las piezas de pizarra se realiza solapando una sobre otra, de forma que la superior cubra parcialmente a la inferior. Esto garantiza una correcta impermeabilización del tejado. Por su parte, este tipo de tejados garantiza un correcto aislamiento contra el frío, las lluvias y las nevadas. Esta es una de las razones de que se los pueda encontrar en todo tipo de construcciones.

No obstante, debido a condiciones ambientales adversas o a la falta de un mantenimiento adecuado, la superficie de los tejados de cualquier tipo se deteriora y es posible que en algún punto sea necesario repararlo o rehabilitarlo. 

Virtudes de los tejados de pizarra

Una de las principales ventajas de este tipo de cubiertas es su excelente aislamiento. Por su parte, además de proteger a la edificación de los elementos medio ambientales como la lluvia o nieve, es un aislante contra las bajas temperaturas en las estaciones frías del año, lo que permite ahorrar en las facturas de la calefacción. 

Por otro lado, una correcta instalación de este tejado brinda un buen acabado estético a la edificación. De igual manera, evita las posibles filtraciones de agua, lo que ayuda a mantener en buen estado la estructura del techo del edificio. 

La versatilidad de la pizarra lo convierte en un material ideal para la construcción de casi cualquier tipo de edificación, como viviendas, escuelas, refugios de montañas o chalets. 

Por su parte, la instalación y el posterior mantenimiento son bastante sencillos y económicos.

Proceso de instalación de los tejados de pizarra

La instalación de este tipo de cubiertas no es un proceso demasiado complicado, pero para realizarlo correctamente hay que considerar varios aspectos. 

En primer lugar, se debe tomar en cuenta la inclinación del tejado, luego la forma y el tamaño de las piezas a instalar y no hay que olvidarse de la ubicación geográfica de la edificación. 

Estas cubiertas se forman a base de placas de pizarra planas que se instalan de forma independiente. Se colocan creando filas horizontales de forma que la pieza superior cubra parcialmente la inferior. A su vez, estas placas cuentan con un borde biselado para facilitar que el agua se escurra y una mejor resistencia al viento.

Partes de una placa de pizarra 

La estructura de cada pieza es la clave de la eficiencia de este tipo de recubrimiento, las principales partes son:

Parte vista 

Es la porción de la placa que queda a la “vista” (de allí su nombre), es la zona inferior de la pieza y recibe el agua de la lluvia. Es muy importante un correcto mantenimiento de esta porción de la placa, ya que así se asegura que el agua escurra hacia abajo y no lateralmente.

Cada placa debe tener su parte vista más pequeña que su anchura. Esto es con el fin de evitar que el agua sea despedida a las placas colaterales antes de caer en la inferior.

Parte semioculta 

Esta es la zona intermedia de la placa, queda cubierta por la parte vista de la pieza de la fila superior y recibe el agua, pero no directamente de la lluvia.

El solape 

Es la parte de la placa que se coloca hacia arriba y sobre ella se instala las placas de la línea superior. Esta zona no entra en contacto con el agua y debe tener una dimensión apropiada para evitar que el agua de lluvia suba hasta el borde superior, ya sea por la acción del viento o como resultado de la capilaridad.

Métodos de instalación de las placas en el tejado

Existen varios métodos de fijación de las piezas a la estructura del tejado, los más comunes son:

Faldones clavables 

Se realizan con entarimados de madera o mortero, en las zonas más secas se suele emplear yeso. La pieza del material o faldón se clava en el entarimado lo que asegura una fijación fuerte y prácticamente permanente. 

Para utilizar este tipo de fijación es necesario que la pendiente del tejado sea al menos de 30 grados.

Faldones no clavables 

Se realizan con entarimado de chapa metálica y se coloca sobre ellos rastrelados horizontales, o bien una combinación de rastrelados verticales y horizontales.

La sujeción de las placas a la estructura se suele realizar con ganchos metálicos que pueden tener un grosor entre 2,5 y 3,5 milímetros.

Especialistas en Rehabilitación de tejados de pizarra en Santander y toda Cantabria